La base fundamental sobre la que trabaja la osteopatía es la disfunción mecánica. Este hecho contrastado está generando un debate actual, debido a que la mayoría de las disfunciones somáticas actuales tienen un origen reflejo y no mecánico. Pero controversias aparte, el estudio de los proceso reflejos indica que los focos reflejos crean pérdida de elasticidad y congestión en el tejido conectivo, que con el tiempo acaba afectando a la amplitud de los movimientos articulares fisiológicos, estableciéndose disfunciones mecánicas secundarias por adaptación a la gravedad. Por este hecho, la valoración osteopática del aparato musculoesquelético se centra en valorar la amplitud de movimientos a la que están sometidas las estructuras articulares. Todas las articulaciones tienen una amplitud de movimiento fisiológico controlado por la forma y el tipo de articulación, y la naturaleza de las estructuras miofasciales de sostén.

La situación se complica algo más al tratar valorar el movimiento en la valoración osteopática visceral. La retracción y la congestión de las membranas viscerales provoca tensiones y estiramientos anormales de los ligamentos de sostén visceral, comprometiendo la circulación arterial, venosa y linfática, creando procesos isquémicos y congestivos. Aquí se aplica un principio osteopático desarrollado por Andrew T. Still: “la regla de la arteria es absoluta”. Allí donde la sangre circula convenientemente, la patología encuentra gran dificultad para desarrollarse.

Pero también la retracción y la congestión de las membranas viscerales solicita el sistema de sostén visceral, que está anclado en el aparato musculoesquelético creando mecanismos de defensa y compensaciones locales, perturbando el equilibrio y obligando a la columna a nuevas adaptaciones en torno a la línea de gravedad central.

CASO CLÍNICO

Una vez me llama un hombre joven de unos 30 años. Me pide si le puedo hacer un hueco de urgencia pues lleva 1 semana con un dolor muy agudo en la parte inferior de la parrilla costal izquierda. Decir que la vida profesional de esta persona gira en torno a la jardinería, que es una profesión que necesita de un esfuerzo físico moderado. De acuerdo solo con los síntomas, no podríamos establecer una primera valoración. En osteopatía, lo más importante, es la observación clínica y sobre toda una buena valoración de la estructura. Paso a contaros como transcurrió la sesión de osteopatía.

-Hola, en que puedo ayudarle.
-Pues vengo porque llevo una semana con un dolor en el lado izquierdo de la parrilla costal que me sube hasta la paletilla. Sobre todo lo que más me preocupa es que el dolor me incapacita para trabajar, y en este momento como autónomo no puedo permitirme darme de baja.
-¿Has ido a ver a tu medico? -No- Me responde.
-¿Has sufrido algún episodio traumático a lo que puedas atribuir el dolor? -Pues no, la verdad, me levante un día por la mañana ya con este dolor.

Siguiendo con la clínica, con los síntomas que manifestaba no tenía la suficiente información como para poder establecer un protocolo de trabajo sin antes valorar mediante la palpación, la zona afectada y las estructuras que estaban implicadas. Aquí viene el momento de realizar la valoración osteopática.

VALORACIÓN OSTEOPÁTICA

En bipedestación, lo más llamativo era que presentaba una báscula pélvica izquierda asociada a un báscula escapular también izquierda. Para los iniciados, decir que denominamos báscula, a la perdida de horizontalidad en las estructuras que deben estar al mismo nivel. Eso ya nos indica una cosa: el cuerpo siempre busca la verticalidad a través de la compensación. Sobre todo en la columna vertebral el cuerpo tratará de contrarrestar un defecto en la estructura o en la función corporal, buscando siempre la verticalidad, a través de la compensación muscular, adaptándose a la gravedad. También ante cualquier proceso inflamatorio, o de solicitación de tejidos, el cuerpo evitará el dolor buscando la posición más cómoda, a través de la contractura de la musculatura local (mecanismo de defensa) para inmovilizar la zona y compensar la zona de lesión.

Nosotros, como osteópatas, vamos a tratar de ir más allá de los síntomas, vamos a ir a la búsqueda de las estructuras en disfunción que provocan compensaciones en el cuerpo, con los consiguientes mecanismos de defensa musculares.

A la hora de la valoración en la camilla, pude observar, que la parrilla costal no era el problema. El problema se centraba todo en las vísceras abdominales, y más en concreto se debía a un proceso inflamatorio de la porción descendente del intestino grueso. El intestino grueso se ancla a la parrilla costal a través de los ligamentos frenocólico. Es este caso el colon descendente se ancla en la 9 costilla izquierda por la cara interna de la parrilla costal. La zona izquierda de la espalda tan solo presentaba el mecanismo de defensa para evitar el dolor. Aparte de la fase vagal visceral, presentaba un exceso de tensión en la musculatura paravertebral y un dermatoma de los segmentos vertebrales D9-D12.

SESION OSTEOPÁTICA

La sesión de osteopatía, consistió en trabajar la columna, el sistemas de compensación escapular y pélvico, y la parrilla costal junto zona dorsal media y baja. En este caso, las técnicas a utilizar debían ser respetuosas con la fase inflamatoria, por lo que no realice movilizaciones, ni técnicas estructurales bruscas. Cuando estamos delante de procesos inflamatorios, debemos usar técnicas suaves como las técnicas funcionales, ya que si no corremos el peligro de incrementar los mecanismos de defensa. Y si además las combinamos con técnicas propioceptivas, tendemos a inhibir los síntomas inflamatorios de la fase vagal. Disminuyendo la intensidad de la fase vagal podemos trabajar profundamente la estructura con técnicas funcionales sin temor a que aparezcan mecanismos de defensa musculares. Una vez trabajado el aparato musculoesquelético, pasé a trabajar la parte visceral, con el fin de liberar bien la congestión del colon descendente y flexibilizar el ligamento frenocolico. Esto provocó una liberación de la 9 costilla, y una relajación propioceptiva del mecanismo de defensa muscular que causaba los síntomas en la espalda. Esto demuestra que tan solo era una compensación de gran intensidad en la musculatura local de la zona inflamada.

Terminado mi trabajo, le pedí que volviera a ponerse de pie y ver la nueva adaptación que su cuerpo presentaba en presencia a la gravedad. Ya no me pilla por sorpresa pero los sistemas de compensación escapular y pélvico ya no presentaban alteraciones. Las molestias del lado izquierdo de espalda habían remitido en un gran porcentaje, pero no del todo, porque recordar que no podemos cambiar una fase vagal, sino tan solo reducirla en intensidad y en el tiempo para disminuir los mecanismos de defensa.

Debido al estudio y entendimiento de la osteopatía visceral, pude comprender mejor lo que le estaba sucediendo y poder establecer un buen protocolo de trabajo, no sin antes realizar una buena valoración osteopática.

NO OLVIDAR QUE PARA SER UN BUEN TÉCNICO PROFESIONAL EN OSTEOPATÍA HAY QUE

DESARROLLAR EL RAZONAMIENTO CLÍNICO, Y LA OSTEOPATÍA NOS BRINDA UN MARCO INCOMPARABLE PARA PODER EVALUAR A LA PERSONA DE MANERA GLOBAL, RELACIONANDO LOS DISTINTOS SISTEMAS, YA QUE EN EL CUERPO HUMANO TODOS LOS SISTEMAS ESTÁN INTERCONECTADOS.

Juan Marcos Martínez Molinero (profeso de osteopatía visceral y sacro-craneal)
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